El propósito de esta técnica es corregir la hipotrofia glútea por pobre desarrollo de la masa muscular o por escaso tejido adiposo para conferirle un mejor contorno a esta zona de la anatomía. El tipo y volumen de la prótesis a utilizar se determinará durante el examen físico general y específico, los cuales ayudarán a determinar el grado de atrofia y asimetría glútea que se va a modificar.
Una vez determinado el tipo y tamaño de las prótesis, fabricadas en silicona de gel cohesivo, se procederá a la operación, bajo anestesia regional o general, en la cual se insertarán por una pequeña incisión realizada a nivel del pliegue interglúteo, en un plano intermuscular en el músculo glúteo mayor. También es posible realizar este aumento por infiltración intramuscular o subcutánea de grasa autóloga, la cual sería extraída de otra parte del área abdominal e insertada en los glúteos.
El proceso de recuperación consta de una hospitalización por 1 o 2 días, durante los cuales se controlará el dolor postoperatorio con analgésicos parenterales. Durante las primeras 48 horas, el paciente permanecerá boca abajo, usando una prenda de compresión o lycra durante 4 o 6 semanas. El paciente no podrá sentarse 10 días, mientras que los puntos de sutura se retirarán a las 2 semanas, pudiendo reanudar sus ejercicios a partir del primer mes.