Por medio de este procedimiento quirúrgico se realiza la reconstrucción de las mamas y la elevación de la areola y el pezón. El cambio de la posición natural de los senos puede originarse por diferentes causas, tales como la pérdida de peso y tejido graso, pechos voluminosos, el embarazo y la lactancia. Con la práctica de esta cirugía se busca corregir la caída de los pechos, mejorando así su aspecto estético. Antes de realizar la intervención, se realizará una evaluación de sus pechos. Tomando en cuenta el grado de caída de los mismos, se determinará cuál es la técnica más conveniente en su caso, indicándole si sería adecuado incluir la inserción de implantes mamarios.
La operación se realiza utilizando anestesia general. Al terminar la misma, es común que el paciente se sienta cansado durante unos días; también podría sentir algunas molestias en la primera semana posterior a la cirugía, sin embargo, usualmente retorna a sus actividades habituales entre 24 y 48 horas luego del procedimiento. Después de un periodo de 10 a 15 días son removidos los puntos de sutura. Se debe llevar un sujetador especial durante 6 semanas. El paciente puede reiniciar la actividad física 3 semanas aproximadamente luego de la intervención. Se indica evitar alzar objetos por encima de la cabeza por un periodo de 2 a 3 semanas. Es importante que acuda a control de acuerdo a lo indicado por el médico, para que pueda observar la evolución de las cicatrices y los resultados obtenidos.