Este procedimiento está indicado para aquellos pacientes que, por razones de desproporción estética natural en las orejas (un defecto conocido como "orejas en pantalla"), desean realizarse una cirugía para corregirla. Es común que esta característica física sea asumida por el paciente como un rasgo indeseable, e incluso que pueda llegar a afectar su autoestima; de ahí que muestre deseos de modificarla. En el caso de los niños especialmente, es frecuente que sean objeto de burlas cuando ingresan al colegio, e incluso muchos adultos presentan trastornos psicológicos sobre su autoimagen debido a este rasgo.
La edad más indicada para realizar esta intervención es alrededor de los 7 años, cuando las estructuras anatómicas de las orejas alcanzan su desarrollo pleno. Este es el momento más apropiado para corregir su forma, justo antes del comienzo de la etapa escolar. La operación tomará un lapso de tiempo no mayor a dos horas, bajo anestesia local o general, y consistirá en la remodelación del cartílago para recrear los pliegues y convexidades naturales, acercando el pabellón auricular al cráneo para cambiar su ángulo con respecto al mismo. El proceso de recuperación se llevará a cabo en varias fases: vendaje compresivo durante las primeras 72 horas; posteriormente una balaca por 2 semanas, y finalmente solo en las noches hasta completar un mes. Las suturas no se retirarán hasta que hayan transcurrido diez días, indicándosele al paciente evitar los deportes de contacto durante el lapso de tres meses.